Hay muchas cosas que se dicen del embarazo y sobre las que has leído o te has informado pero hay otras situaciones, generalmente algo más incómodas, que nadie te cuenta. Hasta ahora.

El embarazo es una experiencia alucinante desde la perspectiva de que tu bebé está creciendo en tú interior pero, como ya se habrán dado cuenta, hay cosas muy incómodas que resultan verdaderos desafíos en el día a día. Cosas tan sencillas como encontrar ropa interior que no te corte la respiración o encontrar una postura cómoda para estar sentada en el trabajo (o en el sofá, o en la cama y, si nos apuras, hasta de pie), resultan verdaderas complicaciones que dificultan un poco nuestra vida diaria.

Aquí encontrán 15 cosas que nadie te cuenta del embarazo pero que en Ser Padres queremos que sepan porque, aunque lo haríamos las veces que hiciera falta, estar embarazada no es un camino de rosas.

Ante todo debes ser consciente de que tienes todo el derecho del mundo a no sentirte pletórica el 100% de tu tiempo, tienes derecho a comunicarte y decirlo y, sobre todo, a intentar que los demás lo comprendan y, también, a que te dé exactamente igual que no lo hagan porque eso no cambia el hecho de vivir lo que estás viviendo.

Tienes derecho a sentirte exactamente como te sientes.

La sociedad tiende a minimizar los inconvenientes y emociones de las mujeres (no solo durante el embarazo, sino por regla general) por resultar extremadamente incómodos hacerles frente, no es que no podamos entenderlo es que simplemente es injusto que se haga. Sí, una mujer puede sentirse dichosa con su embarazo, emocionada por la futura llegada del bebé, triste por las hormonas, cansada por la espalda y enfadada porque las piernas hinchadas le impiden llevar su vida habitual, y no, no es ninguna loca ni se le está yendo la cabeza al sentir y expresar todo esto.

Las mujeres no tenemos por qué seguir cumpliendo los cánones que se nos marcan a la hora de cumplir con la perfección exigida, por eso les traemos esta lista, para que comprendan que no están solas, que no son las únicas, que es normal lo que sientes y, sobre todo, que no pasa nada: no son la excepción a la norma, es que simplemente nunca nos han dejado dar a conocer “la norma”.

1. El tiempo pasa de medirse en meses o años a semanas y días

Para empezar, durante el embarazo, el tiempo ya nunca se contará en meses sino en semanas. Una forma de percepción temporal que ningún otro ser humano entenderá a no ser que haya estado embarazado anteriormente (o comparta tu misma situación).

¿Quieres saber el desarrollo de tu bebé, mes a mes? En este artículo se lo contamos todo.

¿Prefieres conocer tu evolución, y la de tu hijo, semana a semana? Busca tu semana de gestación en nuestro Calendario del Embarazo y resuelve todas tus dudas.

2. Tus zapatos te quedarán pequeños como por arte de magia

Es normal, no te estás convirtiendo en bigfoot. Los pies se hinchan, al igual que los tobillos, debido principalmente a la retención de líquidos y, de repente, tus zapatos habituales te resultan incómodos y hasta puede que necesites unos nuevos de una talla más grande.

3. Se te olvidan cosas que antes no se te olvidaban

¿Ibas por la vida sin agenda, sin notas en el móvil y te acordabas siempre de todo? Es probable que eso haya cambiado y que, ahora, si no te pones tres alarmas, seas capaz de salir de casa sin recordar si has apagado la plancha, el televisor o si te has lavado los dientes.

4. Estarás más asocial

No les pasa a todas las mujeres embarazadas pero es bastante común. El embarazo es una época en la que nuestra mente y nuestro cuerpo están centrados en nuestra salud y la del pequeño que se desarrolla en nuestro interior, por eso muchas veces lo que antes nos preocupaba ya no lo hace y, también, tendemos a aislarnos un poco más al no sentirnos tan conectadas con lo que al resto de la gente parece importarle tanto.

5. Al principio del embarazo hay un momento en el que se sucede la paradoja: estás y no estás embarazada a la vez

“Pero si el test de embarazo no ha dado positivo… eso significa que no estoy embarazada ¿no?” Pues no necesariamente. La hormona que detectan en la orina este tipo de pruebas de embarazo miden el nivel de gonadotropina coriónica humana (GCH) que tenemos en el cuerpo. Esta hormona es indicativa de embarazo y solo aparece cuando se está gestando un bebé, sin embargo, en los primeros días de embarazo sus niveles aún son muy bajos y los test no son siempre capaces de identificarlos. Por eso aunque parece que no estás embarazada, sí lo estás. Y de ahí esa magnífica paradoja.

6. Los sueños cuando estás embarazada son mucho más realistas y, muchos de ellos, son MUY erótico-festivos

Los sueños en los que vuelas, conoces a Marisol y te vas de cervezas con Ewan McGregor dejarán paso a sueños mucho más vívidos y reales: se me ha olvidado el niño en el supermercado, me he puesto de parto o he llegado a casa después del hospital y no tenemos ni una sola de las cosas que hemos preparado para el bebé. Es normal, nuestro subconsciente está centrado en preocupaciones relacionadas con el embarazo y por eso se expresa de esa manera mediante los sueños.

Además, cuando se está embarazada también se suelen tener más sueños eróticos que de costumbre. Esto ocurre, principalmente, por el nivel de hormonas con el que vivimos en esta época.

7. Tu nariz ya no trabaja para ti. Es el enemigo

Tu nariz, esa protuberancia a la que nunca prestaste especial atención es ahora foco de innumerables problemas: mocos, sangrado y, el As de Corazones, ¡de repente te cuesta respirar!

8. Los primeros síntomas de embarazo pueden ser de embarazo o de una simple gripe

Durante los primeros síntomas de embarazo puedes llegar a pensar que lo que te pasa es que has cogido una gripe: náuseas, cansancio, sueño, dolor de cabeza… Una combinación de dolencias muy similar a la que se tiene cuando se ha cogido una pequeña gripe o un resfriado. Si piensas que podrías estar embarazada, antes de automedicarte, acude a tu médico de cabecera. De hecho, no te automediques nunca: acude siempre a un profesional para que te valore.

9. Tu ropa te queda pequeña y la de las tiendas es aún enorme

Hay un punto “magnífico” del embarazo en el que tu ropa ya no te sirve pero la ropa para embarazadas te queda muy grande. Siempre puedes pedir ropa a alguna amiga, hermana o, incluso, a tu madre. Las que han vivido lo que estás viviendo tú saben perfectamente por lo que estás pasando y te ayudarán sin ningún problema.

Aquí te dejamos unas cuantas ideas clave para vestirte cuando estas embarazada.

10. Empiezas a salivar mucho. Muchísimo

Empiezas a segregar mucha saliva. Te identificas con los perros de Pávlov sin ni siquiera haber oído hablar de ellos.

¿Es normal la salivación excesiva? Descubre por qué.

11. Tu boca parece que se ha convertido en una enemiga y que no sigue siendo tu aliada.

Te sangran las encías, te sube la sensibilidad dental y pensar en una limpieza de boca te parece tan atractivo como depilarte las ingles con pinzas, pelo a pelo.

12. El “frior” como concepto

Cambios de temperatura constantes e inconsistentes: menos tres grados en la calle y tú te sientes como en Barbados, y a 30 grados a la sombra buscas, desesperada, una rebequita para echarte por los hombros.

13. ¿Por qué mi libido parece la de una adolescente y dos días después la de una abuela menopáusica?

La libido durante estos nueve meses parecerá un misterio digno de Cuarto Milenio: durante los primeros tres meses estás demasiado cansada para pensar en sexo, durante el segundo trimestre te sientes como una adolescente hormonada para entrar en el tercer trimestre y darte cuenta que la “logística” a tener en cuenta a la hora de mantener relaciones resulta demasiado compleja como para dedicarle todo el tiempo que necesitan (y que no tienes).

14. Dormir cómoda y toda la noche del tirón parece misión imposible

De repente echas de menos MUCHO poder dormir boca abajo, aunque nunca antes fuese tu postura favorita.

El sueño durante el embarazo se ve interrumpido por las muchas visitas al baño, por la incomodidad de la tripa y por lo que mucho que te presiona el peso del bebé.

15. La alucinante sensación del movimiento del niño en la tripa

Notar cómo el bebé se mueve en tu interior te hace sentir, a la vez y sin solaparse: excitación, miedo, rareza, emoción y, sobre todo, mucho mucho amor.

Fuente.